• El Uniandino

Gordofobia

Cada persona tiene un tipo de cuerpo diferente, aun así, la industria de la moda nos ha fomentado la existencia y validación de un único cuerpo. Por esto, los cuerpos que no cumplen los estándares de belleza sobre delgadez no son aceptados socialmente, al contrario, son vulnerados y muchas veces excluidos. De esta forma, en este blog mostraré el cambio que ha tenido el canon de belleza del cuerpo en la industria de la moda.

Históricamente la representación y valoración del cuerpo ha ido cambiando conforme se transforman los ideales de la sociedad. En los siglos XVII y XVIII los artistas en Europa pintaban y retrataban la figura femenina en obras como figurillas en las cuales se mostraba un cuerpo curvilíneo y voluptuoso, ligado al ideal de fertilidad, aspecto venerado en dicha época.


Las venus de Berejat Ram y Tan-Tan


Venus de Dolní Věstonice

En 1920, en el mundo occidental se comenzó a reflejar un cambio hacia un cuerpo más delgado, esto, debido a la transformación que iba teniendo la moda, por ejemplo: el vestido flapper, y su forma de acentuar la figura de la mujer.



En 1990 los medios empezaron a reproducir un énfasis significativo en los cuerpos. También, la OMS empezó a reportar una creciente epidemia mundial de obesidad. Así pues, se comenzó a fundar una diferencia importante respecto a la forma en la que los medios, entidades y finalmente la sociedad representaba los cuerpos delgados y gordos. La repercusión no se demoró. En la década de 1990 la anorexia nerviosa fue asociada con la tasa más alta de mortalidad dentro de todos los trastornos mentales.


De esta manera, se fomenta un discurso hegemónico de belleza en el cual se legitima un solo canon de belleza. Lo delgado se ha considerado atractivo, exitoso y una relación sana de amor propio. Contrario a lo gordo, que se ha considerado como poco amor propio, flojera y fracaso.


Es importante comprender que la gordofobia son aquellos sentimientos de odio, asco y discriminación hacia una persona que no tiene un cuerpo socialmente aceptado. Es por lo que muchas veces se ha posicionado al cuerpo gordo por debajo de aquellos cuerpos aceptados socialmente. Existe un discurso que ha normalizado la discriminación a otros cuerpos no-delgados en la industria de la moda. El desprestigio hacia estos cuerpos reproducido por personas influyentes en la industria es un gran ejemplo: “Las mamás gordas que se sientan frente a la televisión con sus bolsas de papas fritas, son las que dicen que las modelos delgadas son feas. Nadie quiere mujeres gordas” esta frase fue dicha por el reconocido diseñador de moda alemán Karl Lagerferd en un debate sobre la delgadez en las modelos.


La gordofobia hace parte de la discriminación social del día a día. El miedo a subir de peso y que nadie nos quiera, el miedo a tener que comprar una talla más. El desprecio que se genera a nuestros cuerpos por su forma son repercusiones por las enseñanzas que nos han dejado los medios y la industria.


Otra problemática aún más grave es la clasificación de ropa para mujeres gordas y delgadas. En muchas tiendas de ropa las tallas más grandes que la XL no se pueden encontrar en la tienda física, por lo que las clientes deben recurrir a las compras en línea sin estar seguras cómo les quedará la prenda. Incluso hay marcas que no hacen estas tallas, por lo que las clientas deben cambiar de tienda o asumir un costo extra por adquirir la prenda de talla adecuada. Esto significa que no las incluyen entre los patrones normales de cuerpos.


Asimismo, las diferenciaciones sobre lo que se debería usar según el tipo de cuerpo. La búsqueda del uso de la ropa es para verse más flaca y alta. El problema es que esto se vuelve una imposición, un mensaje autoritario sobre lo que se debe o no se debe usar dependiendo del tipo de cuerpo. Sin embargo, se deberían usar las prendas por comodidad y gusto. Por el estilo propio y no por buscar ser algo más o recrear un estereotipo. Las prendas no deberían ser solo para un cuerpo, es claro que cada una se ve diferente en cada persona pero, por esa razón una persona no debería sentir que esa prenda no debería usarla porque se le marca más alguna parte. Cada uno es libre de decidir aquello que quiere usar.


Por otro lado, debido al descontento frente a la discriminación y gordofobia de la moda, han surgido movimientos importantes de la industria hacia una más incluyente. El Body Positive es un nuevo concepto que ha reformulado la manera de aceptar y ver los cuerpos existentes. Pues se busca mostrar las diversas posibilidades de cómo puede verse un cuerpo. Esto ha generado una gran cantidad de activistas que se enfocan en reproducirlo. Otro ejemplo sobre el cambio que ha tenido la moda frente a la gordofobia son las modelos de tallas grandes, quienes anteriormente eran relegadas de la industria por no cumplir con los estándares y tallas de belleza estipuladas. Sin embargo, hoy en día son un hito fundamental para seguir luchando por la visualización de otros cuerpos y la erradicación de la gordofobia en la sociedad.


En conclusión, históricamente ha existido una guerra de cuerpos para ver cuál es mejor. Pero no se debería plantear que hay un cuerpo ideal. La moda se debe aliar a la ola de diversidad, deconstrucción de categorías y resignificación de cuerpos disidentes para construir una nueva forma de ver los cuerpos por fuera de los estándares estéticos establecidos socialmente. Aunque la industria de la moda ha avanzado en su canon de belleza, aún falta una representación diferente de los cuerpos. Se sigue celebrando la pérdida de peso y se reprocha ganarlo. Hay una cultura de culto al cuerpo, y, por tanto, se ha priorizado poseer un físico atractivo por encima de cualquier otra cualidad. Finalmente, se debe recordar que la moda no es únicamente construcción de prendas o un valor estético, es un sistema simbólico a través de un lenguaje no verbal que refleja aquello que se ha establecido en la sociedad.



Por: María Paula Guativonza H