• El Uniandino

El crypto fashion es el futuro de la moda.



El crypto fashion es un término utilizado para referirse a la moda digital, la cual ha ganado valor en la industria. El primer acercamiento que se tiene es en los videojuegos. Estos se han convertido en la principal forma de entretenimiento en el mundo, pues tienen un aproximado de tres mil millones de usuarios, es decir, más de un tercio de la población mundial. La creación de prendas de vestir en estos espacios es fundamental para el desarrollo de los personajes. Antes, algunos avatares venían con ropa estandarizada que el usuario no podía cambiar, pero esto se ha transformado, en primer lugar porque muchas de las prendas se relacionan con el nivel en el que se encuentra el jugador o los poderes que tiene. Sin embargo, se suma una característica primordial. El usuario no solo quiere ganar poderes o status en el juego, quiere verse representado en este; por lo cual sus gustos y su identidad ahora son importantes para su escogencia de vestimenta. Se busca incluso obtener coincidencias en la ropa o compras de la vida real con un gemelo digital en el metaverso. Lo que ha generado ganancias económicas amplias. En el metaverso, se reconoce que hay un aproximado de cien mil billones de dólares en bienes virtuales.


Para comprender el cryptofashion, se debe entender qué son los token no fungibles (NFT). Un bien no fungible, según el sistema jurídico, son bienes que no se pueden intercambiar de alguna manera; pues su valor no se equipara con otro producto. Los Tokens son unidades de valor que se le dan a un comercio. Los NFT funcionan por medio de la tecnología blockchain, es decir, mediante nodos enlazados y asegurados con criptografía. Por ejemplo, la moda de la empresa digital The Fabricant cuenta con una gran trayectoría en la creación de NFT, su primera prenda de vestir de alta costura fue creada en el 2019, su vestido fluido, largo y tono plateado iridiscente se vendió por nueve mil quinientos dólares. De esta forma, únicamente la persona que compró el vestido puede usarlo, pues es la dueña de las cadenas criptográficas que lo componen. Así mismo, cuenta con un certificado que demuestra su valor y su potestad en cuanto a la prenda de vestir.


Ahora bien, en el presente la pandemia cambió la forma en la que vemos la moda. No solo nos llevó a una estética cómoda de casa, sino que la industria vio una oportunidad en el mundo digital, al cual nos tuvimos que mudar todos debido al virus. Se traspasan los videojuegos en los que la ropa se ve como un arma o un elemento que brinda poder, para empezar a hacer parte de la cotidianidad. En seguida, las prendas creadas por artistas digitales en el metaverso comenzaron a generar una gran cantidad de dinero para las marcas, pues estas recrean las experiencias que definen la cultura de la moda.


Esto lo podemos ver desde las marcas de lujo que han optado por introducirse al mercado digital. Por ejemplo, Gucci creó las zapatillas Virtual 25 para videojuegos en línea tales como Roblox (tienen un precio de 17,99 dólares). Asimismo, las reconocidas empresas Louis Vuitton y Burberry crearon accesorios y prendas en NFT. Incluso hay marcas como Balenciaga quienes han decidido usar los avatares en videojuegos para presentar una de sus colecciones, tal y como lo fue su colección de otoño-invierno 2021, la cual fue presentada en el juego Afterworld de la compañía Epic Games, propietaria del reconocido videojuego Fortnite.


En dichos ejemplos, se reconoce la ganancia que tienen las marcas a nivel monetario. La emperatriz del metaverso es un diseño que se creó entre la influencer digital Ruby 9100m (quien es conocida por combinar la inteligencia artificial con la realidad) y la casa de moda digital The Fabricant, estuvo inspirado en la emperatriz Wu Zetian. El NFT del vestido se vendió en ocho mil euros. Dicho vestuario se presentó en la Meta Gala en el 2021, la primera del Crypto Fashion Week. El lema del evento es “as above, as below”, haciendo referencia a la delgada línea que se ha establecido entre el mundo real y el virtual.


La industria de la moda se acerca a una audiencia diferente a la usual. El mercado se expande ayudando tanto a las marcas de moda como a los usuarios de NFT. Por un lado, en las empresas la representación digital de la firma es lo más importante. En cambio algunos usuarios obtienen los NFT para venderlos cuando su precio sea mayor en el mercado. De esta manera es que surgen oportunidades de negocio que permiten una convergencia rápida entre el mundo digital y el mundo físico. Un gran ejemplo es la empresa design studios RTFKT creadora de diversos NFT para videojuegos, sin embargo, su logró más grande lo realizó junto al artista Fewocious. Juntos crearon una colección de zapatillas digitales, las cuales se pueden ver y usar a través de un filtro. Las zapatillas con solo cinco minutos en el mercado recaudaron tres mil millones de dólares. A esto, se le sumó el factor sorpresa, en el cual aquellas personas que habían comprado los zapatos digitales como un NFT, también los recibieron de forma física. Así, se sigue demostrando cómo el mundo digital, la moda y el mundo que consideramos real empiezan a funcionar, ¿Es posible que en algún momento perdamos la línea que separa lo real/tangible del espacio digital en el que estamos inmersos cada vez más?


Aún así, la inmersión de la moda en la era digital trae algunos problemas para la industria y sus usuarios. Algunos de los más grandes problemas son las estrategias de estafa que se han creado. Aunque la patente del NFT realmente la tiene aquel que tiene los metadatos, es decir, el código, siguen existiendo formas de robar dichos productos; por ejemplo, a través de su reproducción. Aunque a los artistas la digitalización de sus obras les abre una oportunidad también les crea una carga mayor de trabajo, pues no sólo deben crear el NFT sino promoverlo, deben involucrarse de manera directa con esa comunidad para no ser estafados y hacer que sus obras ganen el valor real que merecen.


Por otro lado, debido a que los NFT son recursos relativamente nuevos, no cuentan con una legislación adecuada en los países. Por esta razón, las leyes para proteger a los artistas o parte de la industria de la moda que se ha inmerso en el mundo digital son casi inexistentes o muy fáciles de sobrepasar.


En conclusión, es importante problematizar el uso de los NFT en la industria de la moda. Si bien se ha convertido en una oportunidad de negocio, y una forma en la que los usuarios se expresan a través de la vestimenta en los videojuegos, es un espacio con un amplio futuro tecnológicamente y culturalmente. Pues con la llegada de las gafas de realidad aumentada el mundo digital nos atravesara directamente, es así que será posible ver las prendas de ropa de NFT en uso a cada instante, ya que no será necesario un intermediario como el celular, sino unas simples gafas las cuales permitirán que el contacto con la moda digital sea aún más cercano y real. Aún así existen desigualdades para los creadores de ese contenido, pues no se protegen sus obras ni sus derechos de autor de manera explícita. Sin embargo, es un mercado que empezó hace muy poco tiempo, por lo que es probable que con el tiempo su audiencia incremente y se consigan garantías para los creadores.





 

Por: María Paula Guatibonza Higuera, Bloguera de Moda