top of page

Silencio en el campus: denuncias de persecución, perfilamientos y amenazas en la Universidad Militar

  • Foto del escritor: El Uniandino
    El Uniandino
  • 10 feb 2023
  • 7 Min. de lectura

ree

El pasado 9 de septiembre del aƱo 2022 se hicieron virales en redes sociales videos en los que se puede ver al rector de la Universidad Militar Nueva Granada, Luis Fernando Puentes, discutiendo con miembros del sindicato de administrativos de esa universidad. Puentes pretendĆ­a que se quitasen unas pancartas del sindicato que tenĆ­an denuncias en contra de su administración: ā€œEn la Universidad Militar se vulneran los derechos de carrera administrativaā€, se podĆ­a leer en una de ellas.


ā€œAquĆ­ nadie ha autorizado colocar pancartas (sic)ā€, le dice Puentes a David Gil, vicepresidente del sindicato. ā€œTrĆ”igame la norma [que autoriza poner pancartas] y con mucho gusto le doy el derechoā€, remata.


MÔs allÔ del episodio, que puso a la Universidad Militar Nueva Granada en el centro de la opinión pública, lo cierto es que las garantías para todo aquel que ejerce su libertad de expresión en la universidad, tal parece, se han deteriorado en los últimos años. Administrativos y estudiantes han denunciado persecuciones, sabotaje a sus intentos de organización y hasta amenazas.


ā€œEs mejor que se quede callado o se va a hacer matar. Con la Militar no se metaā€, le dijeron hace unos meses a Jean Paul Artunduaga, estudiante de dĆ©cimo semestre de derecho en esta universidad, cuando un hombre lo interceptó en su recorrido habitual hacia la universidad.


En una colaboración con El Uniandino, En Radar revela un patrón de hostigamientos, amenazas y persecuciones en contra de organizaciones estudiantiles, profesorales y sindicales dentro de la Universidad Militar Nueva Granada.

Abajo nuestros hallazgos.


La difĆ­cil tarea de ser sindicalista en La Militar


Los videos que se hicieron virales en septiembre del aƱo pasado evidencian cómo se han escalado las tensiones entre la administración de la Universidad Militar y su sindicato de administrativos. La misma creación del sindicato en el 2019 ā€œse llevó a cabo debido a las mĆŗltiples injusticias no solo de esta administración sino de las demĆ”sā€, asegura Eduardo Solorzano, presidente de Sintraunal, un sindicato de trabajadores de las universidades pĆŗblicas de Colombia. ā€œTenemos seis denuncias en fiscalĆ­a en contra del [actual] rector y de otros directivos de la universidadā€, remata David Gil, vicepresidente de la organización.


El 20 de mayo del 2020, empezó a circular en WhatsApp un panfleto firmado por el hasta entonces desconocido ā€œTercer Sindicatoā€. En el texto se explica que se trata de una organización que busca ā€œrescatar los valores perdidos en la Universidad Militar Nueva Granadaā€ y seƱala al sindicato de administrativos, a docentes y a estudiantes de convertir la universidad en un ā€œnicho de bandidos, como sucede en la mayorĆ­a de universidades pĆŗblicasā€. AdemĆ”s, exhorta al rector, Luis Fernando Puentes, para que ā€œemprenda una labor de limpieza y desinfecciónā€.


Desde ese momento, los panfletos empezaron a circular con mayor frecuencia y se hicieron mĆ”s osados. El 13 de octubre de 2020, por ejemplo, se difundió el segundo documento en el que se seƱala a los sindicatos de ā€œacabar con los activos de la universidadā€. Apenas un mes despuĆ©s, el 19 de noviembre, circuló un nuevo comunicado de El Tercer Sindicato en el que se acusa sin pruebas a diferentes acadĆ©micos de la universidad de ser ā€œun grupo criminalā€.


Fue un año mÔs tarde, el 8 de diciembre de 2021, que se difundiría el documento que haría de punto de quiebre. Por los grupos de WhatsApp de los miembros de la Universidad Militar empezó a circular un comunicado, supuestamente del Eln, en el que se expresa apoyo a ciertas solicitudes hechas por Sintraunal a la administración de la universidad.


Un dĆ­a despuĆ©s, El Tercer Sindicato utilizarĆ­a este comunicado para acusar a miembros de Sintraunal —y del sindicato de profesores— de tener nexos con la guerrilla del Eln: ā€œQueda claro en este vulgar panfleto la conexión entre los tales ā€˜sindicatos’ de nuestra universidad y los asesinos del Elnā€.


SegĆŗn Reynell Badillo, internacionalista e investigador de la Universidad del Norte —y quiĆ©n ha dedicado gran parte de su vida acadĆ©mica a entender el conflicto armado y sus actores—, el comunicado atribuido al Eln tiene varias inconsistencias. El frente del Eln que aparece firmando el documento, por ejemplo, tiene como eje central de actuación el Valle del Cauca y el Cauca, no BogotĆ”.


ā€œMi impresión es que el comunicado es falso o no tiene ningĆŗn riesgo real [...]. [Ese frente] no tiene capacidad operativa para hacer cumplir las amenazas fuera de su zona de actuación y no tienen ningĆŗn interĆ©s por meterse en asuntos que le competen a otros frentes urbanos", explica Badillo. "Eso provocarĆ­a mucha atención mediĆ”tica para un frente que viene debilitado desde hace tiempoā€, concluye el investigador.


AdemÔs de las inconsistencias que señala Badillo, miembros de Sintraunal encontraron información adicional en el documento que, en su parecer, apunta a que fue divulgado con la intención de desprestigiar al sindicato.


ā€œEl Ćŗltimo panfleto [en el que los asocian con el Eln] fue enviado como un archivo en PDF. En la metadata de ese archivo, el autor aparece como ā€˜JosĆ© Luis Cadena M’ [asesor de la oficina de relaciones internacionales de la Universidad Militar]ā€, asegura el vicepresidente del sindicato de administrativos, David Gil.


ree

Foto: pantallazos de los software utilizados por el sindicato de administrativos para recoger la metadata del panfleto del Tercer Sindicato.


Para la junta directiva de Sintraunal se trata de un intento de persecución: ā€œQuerĆ­an relacionarnos con el Eln. Esa es la forma como hacen los falsos positivos para acabar con organizaciones y sindicatos, y llevarse a una persona presa por seguridad nacionalā€, concluye Gil.


Este periódico intentó contactar al funcionario Cadena en numerosas ocasiones para conocer su versión de los hechos y sus perspectivas frente a estas acusaciones. Sin embargo, al momento de esta publicación no hemos recibido respuesta.

Por su parte, el rector Puentes tampoco quiso pronunciarse al respecto, aún cuando este periódico lo buscó para ello.


ree

Una amenaza de muerte


El lunes 25 de julio del aƱo pasado, el estudiante Jean Paul Artunduaga fue interceptado por un hombre durante su recorrido habitual entre el campus de la Universidad Militar en CajicƔ y su casa en BogotƔ.


ā€œSon pocas las caracterĆ­sticas fĆ­sicas que te podrĆ­a dar del seƱor: tenĆ­a una chaqueta azul, era blanco, tenĆ­a el cabello corto. Es lo que alcancĆ© a verā€, recuerda Artunduaga.


El hombre que describe, cuya identidad hasta el dĆ­a de hoy se desconoce, viajaba en el mismo bus que el estudiante cuando este se disponĆ­a a regresar a su casa despuĆ©s de un dĆ­a de clases. Fue en la parada frente a la ClĆ­nica de Marly que el hombre ā€œse paró y me dijo que era mejor que me quedara callado, que me iba a hacer matarā€. Antes de bajarse, ademĆ”s, le puso un panfleto en el pecho. En una hoja de periódico arrugada, delineado con resaltador, podĆ­a leerse el siguiente mensaje: ā€œCĆ”llese hijueputa, muĆ©rase marico mentiroso, arriba el ejĆ©rcitoā€.


ree

Foto: uno de los panfletos recibidos por Artunduaga cuando fue interceptado por un hombre desconocido en el trayecto entre su casa y la universidad.


Aunque Artunduaga no interpuso una denuncia en la fiscalía inmediatamente después del evento, el jueves de la misma semana sucedió algo que lo hizo cambiar de opinión.


Esta vez, durante un recorrido en Transmilenio desde su casa hacia el campus universitario, Artunduaga fue interceptado nuevamente por otro hombre con quien alcanzó a tener contacto fĆ­sico. ā€œMe agarró de la mano y me dijo: es mejor que se quede callado o se va a hacer matar, con la Militar no se metaā€, asegura. ā€œEsa Ćŗltima amenaza me motivó a hacer la denuncia, porque es bastante delicado y no sĆ© quĆ© pueda suceder en el futuroā€, concluye.


DĆ­as antes de que las amenazas tuvieran lugar, Artunduaga se habĆ­a reunido con miembros de los sindicatos de la universidad. En esas reuniones, se habĆ­a discutido una denuncia en contra de los directivos de la Militar hecha por el sargento retirado Carlos Eduardo Mora.


ā€œNo es coincidencia que yo le solicite a la universidad un pronunciamiento sobre las acusaciones de un exempleado, y despuĆ©s de reunirnos con el sindicato de docentes y con Sintraunal, se vengan a presentar estas amenazasā€, dice el estudiante.


Las denuncias a las que se refiere Artunduaga se hicieron públicas en el portal La Nueva Prensa, donde el sargento (r) Mora aseguró haber recibido órdenes por parte del rector Luis Fernando Puentes para hacer perfilamientos ilegales a estudiantes y docentes.


De acuerdo a lo narrado en la entrevista, Mora fue enviado a la Universidad Militar Nueva Granada con la idea de que trabajara con la policía en temas de seguridad. Sin embargo, las órdenes que recibió fueron otras.


De acuerdo a la versión que le dio Mora a La Nueva Prensa, en julio de 2020 el rector Puentes lo citó en su oficina y le pidió que ā€œhiciera perfilamientos de unos estudiantes y docentes que eran afines a Gustavo Petro, quien en ese momento era candidato presidencialā€.


ā€œCuando se habla de perfilar, lo que queremos saber es toda la información de una persona: sus contactos personales, a dónde va, dónde se mueve, quĆ© le gusta, con quiĆ©n habla, con quiĆ©n no habla. Toda la información que se pueda recolectar sobre esa personaā€, le dijo Mora a En Radar en una entrevista.


Los señalamientos que hace sobre la Universidad Militar van mÔs allÔ de la figura del rector. Estos también abarcan a miembros de la administración como el actual jefe de la oficina de Protección del Patrimonio, el coronel retirado Enrique Cotes Prado.


La prueba que Mora dice tener para sustentar su denuncia es una conversación grabada donde Cotes se refiere explícitamente a las órdenes de realizar perfilamientos y a las acciones que se estaban llevando a cabo para ello. A pesar de que le pedimos a Mora acceder a este audio, él se negó.


Por su parte, el rector Luis Fernando Puentes se refirió a las acusaciones en un comunicado publicado el 13 de julio del aƱo pasado. AhĆ­ sostiene que las denuncias hechas ā€œatentan contra el buen nombre y la reputación de la instituciónā€ y asegura que ā€œse efectuarĆ”n las indagaciones en el marco de los canales institucionales y ante las autoridades que correspondaā€.


En Radar intentó contactarse con Puentes para ampliar su versión de los hechos, pero hasta el día de esta publicación no hemos recibido respuesta.


Contactado por En Radar, el coronel retirado Cotes aseguró que solo le ā€œinteresa hablar dando la cara ante la fiscalĆ­a sobre los especulativos, publicitados e hipotĆ©ticos perfilamientos comentados y dizque cometidos contra abstractas y anónimas vĆ­ctimas (sic)ā€.


Cotes tambiĆ©n dijo que tiene ā€œradicada una denuncia penal por injuria y calumnia contra Carlos Mora y espero en lo sucesivo seguir haciĆ©ndolo, contra quien o quienes especulativamente sin obvias pruebas, me hagan seƱalamientos pĆŗblicos o mediĆ”ticosā€.


Sea cual sea el caso, lo cierto es que en la Universidad Militar Nueva Granada se respira un ambiente de intranquilidad del que aĆŗn no hay respuestas concluyentes y que se reafirma con el silencio de sus directivos.


Por: Diana Gil de En Radar. Con contribuciones en la reporterĆ­a y escritura de Alejandro Lozada de El Uniandino

ree


bottom of page