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Petro será el peor presidente de la historia

Juan Nicolás Vizcaya Molina es estudiante de Derecho y Ciencia Política. Aquí su columna "Petro será el peor presidente de la historia". Para contestar la columna envíe su propuesta a periodicoeluniandino@gmail.com.



Cumplido ya el segundo mes de la presidencia de Gustavo Petro, han ocurrido eventos nefastos, vergonzosos y desastrosos en el país, que han hecho sentir estas semanas como si hubieran sido un año.


En el ámbito económico, ya se viene adelantando una reforma tributaria que dice tener como principal objetivo la justicia social, lo cual no es algo que vaya en contravía de los principios del estado social de derecho, pero no por eso se puede concebir la idea de presentar un proyecto de reforma tributaria que afecte de forma directa el bolsillo de todos los colombianos, golpee al sector privado y ahuyente la confianza inversionista. En la audiencia pública realizada por el senador Miguel Uribe Turbay, se pudieron exponer los principales impactos negativos de la reforma tributaria en compañía de los representantes de todos los sectores: impacto a la inversión extranjera que podamos recibir, impuestos del 40% tanto a las empresas jurídicas como para las empresas naturales, impactos negativos en los ahorros a los colombianos, acrecentamiento la doble tributación, incremento de la tarifa a las ganancias ocasionales, la limitación de los beneficios a las empresas, cómo: la eliminación del descuento del INCA, la eliminación de las rentas exentas, la eliminación de las deducciones especiales, potencial aumento de base gravable; para las zonas francas también existiría una gran afectación con el impuesto al patrimonio, teniendo en cuenta que estas son herramientas esenciales para la atracción extranjera. Con lo anterior, es sumamente perjudicial el último anuncio del presidente Petro en el cual afirma que incrementará el precio de la gasolina, algo totalmente contraproducente con la carnívora reforma tributaria que propone, haciendo que los alimentos básicos incrementen mucho más su precio, al final el gobierno que decía que acabaría con el hambre, terminará por aumentar el hambre.


En el ámbito social, en el primer mes de gobierno han ocurrido 13 masacres, el asesinato de 10 líderes sociales y 8 cuerpos desmembrados, es paradójico que el senador Gustavo Bolívar haya dejado de contar las masacres que han ocurrido en este gobierno. Cuando en el pasado gobierno de Iván Duque era quien más reclamaba por la seguridad del país y quien más exigía la renuncia de los ministros de defensa. Precisamente por las masacres que se perpetuaban por los mismos narcotraficantes y terroristas de las disidencias de Farc, ELN y Clan del Golfo, que él defendía con el pretexto de una paz basada en impunidad y cero reparación a las víctimas, que en pocas palabras tiene el mismo significado del perdón social o la paz total.



En el ámbito internacional, la conducta del presidente Gustavo Petro ha sido vergonzante y burda, ya que en las anteriores semanas ha optado por ignorar la realidad que viven países como Nicaragua con dictaduras totalitarias que no permiten el libre culto, con el argumento de que Colombia no se involucra en asuntos internos de otros países y teniendo en cuenta que eso no fue producto de una ausencia por asunto de causa mayor, sino por una ausencia totalmente planificada que deja un claro mensaje: Colombia se adhiere a los países que no son capaces de condenar dictaduras. Sin embargo, el argumento del presidente queda sin consistencia con sus declaraciones de los últimos días respecto a los resultados del plebiscito constitucional de Chile en 2022. En los cuales el pueblo chileno rechazó tácitamente en democracia una nueva constitución propuesta por el gobierno Boric, ya que el presidente Gustavo Petro dijo que los resultados en Chile eran la fiel evidencia de que había “revivido Pinochet”. Su opinión claramente viola el principio de no intervención del derecho internacional y además va en contravía de forma directa contra el artículo 127 de la constitución política que se refiere a la prohibición de servidores públicos de participar en política.


Finalmente, el gobierno de Petro no solamente está causando grandes daños a los sectores que siempre ha amenazado con destruir de forma directa, sino a sus propios electores que depositaron su esperanza en el presidente. Si en un mes y pocos días de gobierno los impactos han sido grandes y nefastos, difícil será lo que se avecina en estos cuatros años, y ojalá no se conviertan en una eternidad.


 

Por: Juan Nicolás Vizcaya Molina. Estudiante de Derecho y Ciencia Política.


***Esta columna hace parte de la sección de Opinión y no representa necesariamente el sentir ni el pensar de El Uniandino.