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Grados 2021-1: sin presencialidad, pero con una nueva ceremonia virtual

La virtualidad ya hace parte de la vida universitaria, y la ceremonia de graduación, culminación del trabajo de ocho y hasta más de 12 semestres, no sería la excepción. Los graduandos de 2021-1 recibieron la noticia hace unos meses: los planes apuntaban a una ceremonia virtual y entrega de diplomas presencial. La posibilidad de semipresencialidad se descartó definitivamente el pasado miércoles.


Los estudiantes que se graduaron este semestre recibieron un correo en el que Admisiones y Registro notificó la cancelación de las ceremonias de entrega de diplomas como consecuencia de la situación epidemiológica que atraviesa Bogotá por el tercer pico de la pandemia. “No es lo que queríamos hacer, pero la situación no nos deja otra alternativa en este momento y no queremos seguir postergando esta importante entrega”, consta en el correo. El Uniandino le cuenta cómo se habían previsto los grados y recapitula los pormenores de la decisión tomada por la universidad.



El viacrucis a la cancelación


La esperanza de los 1772 graduandos por despedirse presencialmente de la universidad se vio truncada después de Semana Santa. A partir de entonces, habrían recurrentes cambios de planes e intercambios de correos, noticias y rumores hasta que finalmente recibieron la determinación.


La entrega de diplomas presencial para la mayoría de los graduandos no sería la primera ceremonia semipresencial de este año. Los graduandos de medicina recibieron su diploma en un evento celebrado el 25 de febrero en el Auditorio Mario Laserna, tras haberse aplazado la fecha original, el 28 de enero, con el ingreso exclusivo de los estudiantes.


Por eso, según el acta del Consejo Académico del 4 de marzo, el rector Alejandro Gaviria comentó que después de esta ceremonia varios estudiantes “le habían manifestado su deseo de tener cierta presencialidad en los próximos grados de abril”. Ante esta inquietud, la vicerrectora académica Raquel Bernal se ofreció a hacer un análisis numérico de los próximos graduados por facultad con el fin de analizar esta petición y revisar factores epidemiológicos y logísticos.


La confirmación quedó registrada en el acta del 18 de marzo, en la cual se acordó que el viernes 16 de abril se realizaría una ceremonia virtual de grados y posteriormente se harían las ceremonias ‘protocolarias’ de entrega de diplomas de manera presencial. No obstante, el día del evento virtual los estudiantes deberían recibir el acta del grado y el diploma digital con plena validez. Aún así, de acuerdo con la representante ante el Consejo Académico, Isabella Coronado, una de las razones para la cancelación de los grados presenciales fue la presión que la universidad tenía con solicitudes de estudiantes por recibir sus diplomas físicos. Esto fue secundado por el comunicado institucional que El Uniandino recibió.


Al día siguiente, a través de un correo electrónico de la Rectoría, se abrió la convocatoria para postular discursos para la ceremonia de grados virtual. En esa oportunidad llegó el anuncio de la fecha de la ceremonia, la felicitación por la culminación de sus estudios, y la posibilidad de un evento semipresencial. El 16 de abril a las 6:00 pm se celebraría ‘la gran ceremonia virtual’, como consta en el correo, y en la semana del 17 al 22 de abril, las ceremonias presenciales de entrega de diplomas en el campus. A este evento solo podrían asistir graduandos por las restricciones de bioseguridad. Las instrucciones, horarios y fechas se publicarían en la página de Admisiones y Registro el 24 de marzo.


No obstante, después de Semana Santa, hubo una nueva modificación. El distrito anunció que Colombia volvía a superar las 200 muertes diarias por Covid-19, según reporte del Ministerio de Salud. El Decreto 135 del 5 de abril de 2021 estableció la restricción de la circulación de personas y vehículos desde la medianoche del sábado 10 de abril hasta las cuatro de la mañana del martes 13 de abril.


Con las nuevas restricciones y según consta en el acta 277-21 del Consejo Académico, el rector informó el 8 de abril que el Comité de Regreso al Campus recomendó aplazar las ceremonias de entrega de diplomas debido a la compleja situación epidemiológica en Bogotá. La decisión se hizo oficial el día después, aunque recordaron que los graduandos podrían descargar el acta de grado y el diploma con firma digital el día de la ceremonia virtual.

Finalmente llegó el día. Sería la tercera ceremonia de grados virtuales en la Universidad de los Andes, pero esta vez se esperaba una modalidad semipresencial. La ‘gran ceremonia’ contó con el discurso del rector, dos invitadas y tres estudiantes que ganaron su cupo en el proceso de selección. Después se proyectaron los videos de la entrega presencial de los diplomas Summa cum laude, Magna cum laude y la Distinción a la Responsabilidad Social, mientras los nombres de los demás graduandos pasaron en una lista al final de la ceremonia.

Una encuesta para evaluar la satisfacción de los graduandos fue emitida por Admisiones y Registro el día 29 de abril, la cual estuvo disponible hasta el 2 de mayo. El Uniandino solicitó a esta oficina los resultados de la misma, pero no fue posible conocerlos a la fecha de esta publicación.

El 7 de mayo la oficina de Admisiones y Registro anunció que la ceremonia presencial se aplazaría hasta la última semana de mayo. Igualmente advertían que informarían algún cambio en la decisión debido a la situación epidemiológica.

En efecto, el 19 de mayo Admisiones y Registro emitió el último correo cancelando la ceremonia de graduación por la situación sanitaria: “No es lo que queríamos hacer, pero la situación no nos deja otra alternativa en este momento y no queremos seguir postergando esta importante entrega. Agradecemos inmensamente su comprensión y esperamos que muy pronto nos podamos ver en el campus”. Agregaron que enviarían los diplomas y las actas de grado a cada egresado, y que cuando la situación lo permitiera, habría un espacio en el campus para el encuentro.



Las reacciones


A partir de allí, el descontento ha sido evidente en los estudiantes. Se cuestionó la superficialidad de la ceremonia virtual y las menores condiciones que estos 1772 graduados tuvieron en comparación a los anteriores grados virtuales.

Los múltiples correos que envió la universidad en donde reiteraba su intención de hacer los grados de forma presencial contrastan con la decisión de cancelarlos definitivamente. Tania Vallejo, estudiante graduada de Ingeniería Ambiental, nos comentó: “En el primer correo que nos mandó, decía ‘no nos vamos a rendir’, pero ahora ¿qué pasa con esa frase? [...] Entendemos la razón por la cual se cancela, pero no vemos la razón de no aplazarlo tampoco”.

Frente a esto, Federico Calderón, representante ante el Consejo Académico considera que “es muy importante el tema de la coyuntura actual y lo que se vaya a alargar este pico de la pandemia.[...] En realidad esto ya no es casi un pico, sino una meseta y lo que se espera es que esto continúe así por bastante tiempo”. Raquel Bernal, vicerrectora académica, le aclaró a El Uniandino que las decisiones de este tipo se toman en conjunto con un comité asesor de epidemiólogos, algunos de los cuales asesoran a la Alcaldía.


“El correo fue como un balde de agua fría”, afirmó Vallejo. Ella, al igual que otros estudiantes, nos manifestaron que hubiesen preferido que la Rectoría lo enviara directamente. Sentían que el correo era impersonal y le faltaba tacto con los estudiantes; misma opinión que se percibió en la ceremonia del 16 de abril. “La rectoría sí reconoció que cometió un error en los grados que fueron virtuales en abril”, le aclaró al periodico una fuente cercana a las instancias decisorias, que prefirió mantenerse anónima, “pues si hubo ese pedazo como al final, que fue poco impersonal en el que pasaron los nombres de las personas súper rápido”.


Para Álvaro Salgado, egresado de Derecho, lo sucedido reflejaba que: “Básicamente nos quedamos sin el pan y sin el queso, no tuvimos un grado virtual como los anteriores, pero tampoco tuvimos el grado presencial al que la universidad se comprometió”.

Por su parte, hay estudiantes que consideraban que hubo otras razones de fondo para tomar esa decisión. Por ejemplo, de acuerdo con un correo en poder de El Uniandino, un empleado del área directiva le respondió a una estudiante que aplazar la ceremonia tendría repercusiones negativas, ya que se podrían cruzar los calendarios académicos, la situación epidemiológica y de orden público de la ciudad no lo permitiría y consideraban “que no es justo con los estudiantes que esperen tanto tiempo por su grado”.

No obstante, el representante Calderón le explicó a El Uniandino que las ceremonias de entrega de diplomas eran complementarias al grado virtual, y aseguró que “no es que directamente cambie el calendario académico, sino que si postergamos esto, de alguna manera todas las otras actividades que se tenían pensadas en el futuro, y que ya están organizadas, se pueden ver un poco alteradas”.

Para muchos de los estudiantes, las justificaciones de la cancelación parecían insuficientes. De acuerdo con la representante Coronado, los estudiantes a los que entrevistamos y un empleado del área directiva que pidió no ser mencionado, existe una indignación general frente a la decisión de no aplazar nuevamente la ceremonia presencial. Salgado comenta que: “siento que la universidad optó por la opción fácil”.

En el caso de la situación epidemiológica, Santiago Chavarriaga, egresado de Ciencia Política considera que: “La excusa del Covid ya no es válida, esto teniendo en cuenta que los grados de Medicina si los hicieron presencialmente saliendo del segundo pico. Entiendo que lo hacen porque son médicos y cobran relevancia en la coyuntura, y además eran pocos, pero no me pareció justo con el resto de estudiantes que se iban a graduar”. Otros dan alternativas: “Podía haber sido un espacio en la plazoleta Lleras y hacer la ceremonia al aire libre y con distanciamiento”, considera Salgado, “siento que es falta de voluntad [...] fuimos la promoción que no tuvo ceremonia de grado porque la universidad no quiso”.

La noticia no solo dejó un sinsabor en los estudiantes, sino que también en sus familias. Una fuente cercana a las instancias decisorias, que prefirió mantenerse anónima, afirma que “muchos padres de familia llamaron indignados”. De acuerdo con esta fuente, “creían que era una decisión que se había tomado como de forma caprichosa [...] pero son cosas que se escapan totalmente de las manos de la universidad y mucha gente no entendía eso”.

La planeación logística de varios estudiantes, especialmente aquellos que no se encuentran en Bogotá, también se vieron afectados. Algunos asumieron costos de transporte o alojamiento: “Me generaba mucha ilusión poder ir a mi grado, mis papás de hecho cancelaron tiquetes, imagínense yo tengo tres hermanos, o sea cancelaron un jurgo de tiquetes” afirma la representante Coronado, quien también se graduó este semestre.


Si bien varias de las opiniones se mostraron en contra de la decisión, hay otras voces que se muestran optimistas frente el panorama. Andres Castellanos, egresado de Ingeniería Mecánica, considera que “la decisión tiene sentido, y son decisiones que hay que aceptar. Igual la universidad no ha cerrado la posibilidad de ese espacio. [Siento] un sinsabor pero con optimismo”. Para Castellanos la experiencia virtual es diferente a un grado ordinario.“Yo tuve la oportunidad de asistir a tres grados en El Cubo cuando eran presenciales y el ambiente era diferente[...] el contexto genera que uno salga un poco de esa rutina y esa mística que generan los momentos, desafortunadamente son únicas y eso es lo que nosotros nos perdemos en esta ocasión”.


La logística y los recursos en la decisión


Los 1772 graduandos iban a ser distribuidos en más de 40 ceremonias en distintos horarios y días para cumplir con las recomendaciones sanitarias de la Alcaldía Mayor de Bogotá. El director del pregrado de Derecho, Jorge Miguel Gutiérrez nos contestó que su ceremonia simbólica iba a ser muy rápida. “Entraban los graduandos, había unas palabras, se entregaban los diplomas y ya”, le afirmó a El Uniandino.


Como sucede normalmente en Los Andes, el proceso administrativo se centralizó en la Vicerrectoría Académica y la Dirección de Admisiones y Registro, aunque contó con el apoyo de las facultades. Según la representante Coronado, mientras los dos primeros órganos estaban encargados de la organización general, las facultades tenían la libertad de gestionar actividades adicionales si así lo consideraban pertinente. El Uniandino se puso en contacto con varios decanos para verificar esta información, pero a la fecha no hemos recibido respuesta.


Aún así, esto suponía un proceso logístico complejo para las facultades más grandes porque debían hacer varias ceremonias, esta consideración generó resistencia al comienzo. “Cuando recién pasamos la idea al Consejo no les sonó mucho porque era muy difícil logísticamente. Básicamente para hacer los grados presenciales hay que dividir por facultades y organizar cada quien una parte”, nos dijo la representante Coronado.


Algo similar nos comentó Raquel Bernal, vicerrectora académica, sobre las consideraciones logísticas. “Es importante aclarar que sí tenemos limitación de capacidad logística, es decir, número de personas que pueden trabajar en las tareas necesarias para cumplir con la ceremonia virtual y la entrega presencial, cumpliendo con las normas de bioseguridad, tanto en la universidad como en las unidades, dado que las entregas de diplomas se harían por programa”, le explicó Bernal a este periódico.


Incluso considerando esta dificultad, la propuesta que consideraba la semipresencialidad fue tomando fuerza cuando un grupo de estudiantes elevó la petición de realizar los grados en esa modalidad siguiendo los protocolos de bioseguridad. Eventualmente se aprobó la decisión, pero la ejecución se fue complicando gradualmente por la situación sanitaria en la capital. Para Coronado, “ya había un poco de resignación. [...] Llega un punto en que [en el Consejo Académico] dicen 'bueno, nosotros si queremos hacer algo por nuestros estudiantes, pero creemos que por aquí ya no es'”.


Todas las fuentes que consultamos indicaron que la decisión no se basó en temas presupuestales dependiendo del tipo de ceremonia que se llevara a cabo. “Ambos involucran unos gastos adicionales que la universidad estaba dispuesta a asumir”, nos dijo el representante Calderón.


Lo que viene para los graduandos


A raíz de la decisión, El Uniandino confirmó que se llevarán a cabo nuevas ceremonias virtuales para los graduandos de 2021-1, las cuales están proyectadas para el 17 y 18 de junio. “Estamos organizando reuniones virtuales con los graduandos y el envío de la impresión del Diploma y un kit de celebración”, le dijo la vicerrectora Bernal a El Uniandino. Esta información sería comunicada por los directivos de la universidad al final de esta semana.


La vicerrectora añadió que las decisiones de las ceremonias de grado a futuro se seguirán tomando de acuerdo a la situación sanitaria de la ciudad y las recomendaciones de expertos.


Por: Santiago Guerrero, Juan Pablo Buitrago y Gabriela Herrera