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Foro de candidatos LGBTIQ+: nuevos colores en el espectro político



Entre aplausos, clamores y los colores arco iris de la bandera LGBTIQ+ —puesta sobre la tarima del auditorio del edificio Mario Laserna—, este 25 de febrero, en la Universidad de los Andes, se realizó un foro organizado por la iniciativa estudiantil Diversxs y la Escuela de Gobierno Alberto Lleras Camargo. En él participaron: Edith Salas (Fuerza Ciudadana), Miyu Alarcón (Estamos Listas), Carolina Franco (Partido de la U), Maryory Ortiz (Pacto Histórico), Angélica Lozano (Alianza Verde), Mauricio Toro (Alianza Verde), Julián Bedoya (Centro Democrático) y Nemías Gómez (Pacto Histórico), candidatos al congreso que se identifican abiertamente como personas pertenecientes a la comunidad LGBTIQ+.


En este espacio, sin precedentes en la universidad, los candidatos contaron algunas de sus propuestas y compartieron los retos que enfrentan y qué esperan resolver si fueran elegidos, para favorecer los derechos de la comunidad LGBTIQ+.


Al empezar el foro, Angélica Lozano, candidata al senado por el Partido Verde, quien fue Representante a la Cámara por Bogotá en 2014, senadora desde el 2018, y ha logrado llevar a cabo proyectos que favorecen a la comunidad LGBTIQ+ —cómo crear el primer centro comunitario LGBT de América Latina cuando fue alcaldesa local de Chapinero en el 2006—, expresó que es un gran avance ver cada vez más personas de este mismo colectivo involucradas en la política. “Me da mucha alegría estar acá porque hay 6 partidos políticos presentes en el escenario y eso no es poco, nadie nos ha regalado nada. (...) Tenemos la responsabilidad de profundizar la lucha, entregar la posta y abrir camino”, dijo Lozano.


Y es que no es para menos, en el Documento de diagnóstico sobre la situación de discriminación de la población LGTBI en Colombia, realizado en el 2020 por la Dirección de Desarrollo Social, se menciona que “El 85% de las personas con OSIGD (Orientaciones Sexuales e Identidades de Género Diversas) han sufrido violencia por prejuicio (o crímenes de odio). De los 125 casos atendidos en 2018 por las duplas de género de la Defensoría del Pueblo, el 96.1% fue por hechos relativos a la Violencia Física, el 53%, por Violencia Sexual, el 42.8% por Violencia Patrimonial, el 33.3% por violencia económica y el 7.8% por violencia psicológica”. Estas instancias de discriminación ponen de presente los obstáculos y retos que tienen que afrontar las personas que pertenecen a la comunidad LGBTIQ+.


Miyu Alarcón, candidata por el movimiento Estamos Listas, dijo: “de las dificultades que he tenido como candidate es venir desde un movimiento lesbifeminista y reconocerme como una persona con experiencia de vida trans no binaria. He recibido bullying, matoneo en redes sociales, mensajes de odio, de transfobia… es bastante complejo”.


Mauricio Toro candidato a la cámara de Bogotá por el Partido Verde compartió en el foro una experiencia similar. “Muchas noches dormí en CAIs y UPJs con amigos, por el único hecho de ser maricones, porque para la policía somos más peligrosos que una bazuca, y un beso de nosotros en la calle es lo más peligroso que para ellos puede haber”.


Estas situaciones son algunas a las que tanto ellos, como el resto de la comunidad LGBTIQ+, se deben enfrentar en su diario vivir, y es por esto que muchas de las propuestas de estos candidatos buscan acabar con problemas que los aquejan en su cotidianidad. “Siempre me he dedicado a vivir por un país con igualdad, con equidad, donde nosotros tengamos las mismas oportunidades de acceso a la salud, al trabajo y a la educación, esa será mi lucha”, comentó Toro.


Lograr esta equidad para quienes hacen parte de la comunidad LGBTIQ+ es una de las principales motivaciones de estos candidatos para llegar al Congreso. Este es el caso de Edith Salas, mujer trans candidata al senado por el partido Fuerza Ciudadana, quien en el foro manifestó: “quiero llegar a ser senadora de Colombia para mejorar lo que se dice de nosotras las mujeres trans. Siempre nos relacionan con el mundo de la noche, de la calle, de la delincuencia y se dice que la mujer trans es invisibilizada, es verdad, pero los hombres trans peor aún ¿Quién habla de ellos? Parece que no existieran y sí existen”.


Pero ¿cómo lograr todos estos objetivos por medio de la política?


Enfoque Diverso


A lo largo del foro algunos integrantes de Diversxs junto con Matilda González Gil, miembro de la Red Comunitaria Trans, realizaron varias preguntas a los candidatos, que ponían de presente la compleja situación respecto a los derechos y libertades de las personas de la comunidad LGBTIQ+. Durante la reunión se discutieron cuatro temas centrales entorno a retos que afronta la comunidad LGBTIQ+, entre ellos: política de drogas, regulación del trabajo sexual, Planes de Ordenamiento Territorial y el sistema pensional de las muejres adultas trans.


Carolina Franco, candidata al senado por el Partido de la U, expresó que lo más importante a tener en cuenta para tomar una decisión alrededor de estos asuntos, que afectan específicamente a la comunidad trans, es escuchar la voz de estas personas. “Yo voy a ser la vocera de ustedes, y en el tema de las mujeres trans yo no podría ser la que diga que se debe de hacer”.


Alarcón, comparte una posición similar a la de Franco. “Vamos a escuchar a las, los, y les trabajadores sexuales de todo el país, lo trabajaremos con la voz propia de ellas. Nos comprometemos con las organizaciones, las y les activistas del movimiento trans a proponer una ley trans y que sea un ejercicio participativo, movilizador y democrático donde incluyan las voces de todes”.


Nemías Gómez, candidato al senado por el Pacto Histórico, considera que, antes de intentar resolver estas problemáticas, se debe empezar por un cambio de pensamiento social. “Cuando acabemos con la criminalización hacia las mujeres trans podemos preguntarnos: cómo regulamos las drogas, cómo hacemos que el territorio, o un instrumento, no rente los cuerpos”.


Regulación del trabajo sexual


Con respecto a la regulación de trabajo sexual tanto Lozano como Toro manifestaron estar a favor de la regulación y aseguraron que apoyarán esta medida desde el Congreso. “Soy partidaria de reglamentar el trabajo sexual. Yo creo que la situación actual es la que da más inseguridad, creo en la regulación y no en la prohibición”, dijo Lozano. Toro comparte este pensamiento y considera que es el mejor camino, sobre todo pensando en los derechos y libertad que se les debe dar a quienes ejercen este trabajo: “claro que tiene que reglamentarse, tiene que dignificarse, protegerse, porque esto es una respuesta a las libertades individuales”.


Julián Bedoya, candidato a la cámara por el Centro Democrático, cree que, a diferencia de los candidatos del Partido Verde, sin la regulación ya se expresan las libertades individuales, y, por ende, esta medida no es necesaria. “Yo creo que no deberíamos tener ningún tipo de regulación. Finalmente cada uno es dueño de su cuerpo y hace con su cuerpo lo que quiere”.


Por su parte, Maryory Ortiz, candidara por el Pacto Histórico a la Cámara por Boyacá, no apoya el trabajo sexual. Aunque no considera que la regulación es la solución al problema, está de acuerdo con la implementación de medidas que le permitan tener a las trabajadoras sexuales una mejor vida. “Para mí no debería existir [el trabajo sexual]. Pero mientras no haya una mejor alternativa tienen que tener todas las garantías, mientras no tengan un mejor lugar tienen que tener todas las condiciones”, expresó Ortiz.


Plan de Ordenamiento Territorial


La tercera pregunta de González iba dirigida al POT (Plan de Ordenamiento Territorial) y la manera en que este afecta a ciertas personas de la comunidad LGBTIQ+. Para Bedoya los planes de ordenamiento territorial no tienen relación alguna con que haya zonas de prostitución en estos espacios. “Para eso no se crean los planes de ordenamiento territorial. La prostitución no se realiza en un espacio físico concreto, ni debe estar en los planes de ordenamiento territorial”.


Por su parte, Ortiz considera que sí existe una relación entre la prostitución y las zonas de microtráfico y que ello pone en riesgo la vida de las personas. “Hay que evitar que se les saque a las zonas que incrementan los niveles de riesgo y de violencia frente a sus vidas y frente a sus cuerpos”, dijo Ortiz con vehemencia. Toro comparte esta visión y cree que es esencial para la libertad individual de las personas trans que estas zonas sean seguras: “estas zonas generan marginalización y estigmatización y por lo tanto las libertades individuales no pueden estar sometidas a este tipo de espacios”.


Pensiones para las mujeres trans: ¿hacia un régimen especial?


González también le preguntó a los candidatos sobre el régimen pensional de las adultas mayores trans. Teniendo en cuenta que las mujeres trans se enfrentan a distintas condiciones de vida, Lozano cree que sí se debería implementar una política especial para ellas. “Sí debemos tener un enfoque diferencial y reconocer la baja espectativa de vida de las personas transgénero, para que esta sea una variable en la edad legal para la pensión, hay un fallo reciente de la corte y eso lo defenderé en la discusión pensional que debe darse en el próximo periodo”.


Edith Salas también comparte la posición de Lozano y expresó que sin duda esta medida es necesaria para proveerles una vida más segura a estas mujeres. “Deben tener una pensión, para que cuando no puedan seguir ejerciendo su labor tengan algo seguro de con qué vivir, porque no toda la vida se puede ser prostituta”.


Voces que empiezan a escucharse


El 13 de marzo sabremos si alguno de estos candidatos llegará al Congreso. Por ahora, el panorama deja entrever un país en el que las voces de las minorías, y de los que algún día fueron excluidos, se empiezan a oír un poco más. El Uniandino habló con Gómez y le preguntó cómo percibe el recibimiento de estos candidatos en estas elecciones. “Yo creo que en estas elecciones los sectores LGBT hemos tenido empatía, interacción y gestos de encontrarnos y reconocernos como sujetos, y no como antes que nos utilizaban exclusivamente para la foto, y después ya desaparecemos del partido político”, concluyó el aspirante al Senado.



 

Por: María Paula Agudelo Carrasquilla