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  • El Uniandino

Andes v. Javeriana ¿Qué hay detrás del video de la vergüenza?



El hashtag #Andes se hizo tendencia en los últimos días después de que el influencer Josué Rodríguez publicara un video en TikTok donde le preguntaba a estudiantes de semestre iniciales  de la Universidad de Los Andes sobre sus opiniones acerca de la Universidad Javeriana. La publicación de este video causó mucha controversia, sobre todo por cuenta de los comentarios realizados por los estudiantes entrevistados. En el controvertido video emitían opiniones discriminatorias  sobre la Javeriana. “Las instalaciones son un poco estrato dos", “los estudiantes son unos resentidos que no pueden pagar la matrícula”,  “con toda la gente que entró, el ambiente se dañó mucho, hay muchos grillos”, “puro levantado que por tener un millón de pesos cree que tiene mucha plata”, decían estos uniandinos, entre otras declaraciones ofensivas y de corte clasista. 


Más allá del rifirrafe y la rivalidad entre ambas instituciones, este caso ha desatado un debate acalorado en torno a las actitudes clasistas arraigadas en estas instituciones. La forma en que se percibe la estratificación socioeconómica y los estereotipos relacionados han puesto el dedo sobre la llaga respecto a la inclusión en los campus universitarios, señalando la necesidad de reflexionar sobre la coexistencia de diferentes realidades dentro del sistema educativo. 


La guerra entre universidades


La rivalidad entre uniandinos y javerianos no es un asunto nuevo. Históricamente, ambas universidades han sido consideradas instituciones de prestigio y han atraído a estudiantes destacados de la élite colombiana. 


Este nuevo capítulo de Uniandinos vs Javerianos comenzó con un video publicado el domingo 21 de enero, por el influencer y estudiante de comunicación social Josué Rodriguez, quien es popular en redes como Instagram y TikTok (donde tiene más de 300 mil seguidores). Sobre el video, el joven influenciador contó que en este contenido en específico se inspiró en un influencer conocido como el PR, quien realizó una dinámica que consistía en entrevistar a estudiantes de varias universidades de México con preguntas del estilo, que en últimas buscan suscitar controversias y encender las rivalidades entre estudiantes de diferentes universidades.


“Yo dije bueno, hagámoslo acá en Bogotá. Mi idea era primero hacerlo con primíparos para ver las respuestas, luego con gente más grande como de octavo semestre para ver cómo el tipo de respuestas cambia”, dijo el influencer.  Primero lo hizo en la Javeriana, y día después entrevistó a varios uniandinos en lugares conocidos para los uniandinos, como la esquina cercana a Doña Blanca y el tomadero “Donde Nelson”. En medio de la polémica por el video, Rodríguez le contó a El Uniandino que no está interesado en ser un modelo a seguir para nadie y que su principal fin no es otro que generar contenido que entretenga.


De ahí que haya encontrado en el contenido sobre rivalidades entre colegios y universidades, a la luz de los conflictos de clases, el nicho perfecto para exhibir su deseo por generar polémica. "Esto es una discusión que viene de años: hay colegios en Bogotá que se tiran duro, pero nadie habla de eso", dijo este joven influencer estudiante de tercer semestre de la Javeriana. 


Si de generar polémica se trata, Rodríguez ya se ha visto envuelta en varias. Fue considerado persona non grata en La Sabana por cuenta de un video en la que le preguntaba a estudiantes “en qué carreras estaban las viejas más feas de la universidad” y fue muy cuestionado también cuando en uno de sus videos le preguntó a chicos menores de edad por sus gustos en lo que se refiere a mujeres, llegando a señalar en varias ocasiones que a los entrevistados “les gustaba comer lo mismo”.


Con el video sobre la Javeriana, la infamia ha vuelto a tocar la puerta de este creador de contenido, ya que cómo lo señaló el mismo Rodríguez este video ha sido el de mayor controversia. 


La viralización en redes sociales de las respuestas de los entrevistados, especialmente en X (anteriormente conocido como Twitter), provocó diversas reacciones de rechazo por parte de estudiantes de los Andes así como de otras universidades. El Uniandino tuvo la oportunidad de hablar con uno de los estudiantes que participó en el video. 


Juan Diego Peláez, estudiante de segundo semestre de Estudios Globales, —el chico de cardigan blanco y chaqueta oscura que aparece al principio del video— contó que es amigo cercano de Josué Rodríguez, y que fue el mismo influencer quien le pidió que hicieran el video.


Sobre los comentarios que hizo en este afirmó que su intención siempre fue generar impacto, y trató de justificar su comportamiento declarando que no creía ni en el clasismo ni en el racismo. Por TikTok este joven subió un video disculpándose por la controversia el jueves de la semana pasada. Y al hablar con el periódico reiteró sus disculpas por el mensaje emitido en el video de Josué


“No respaldo esas ideas: actué de manera imprudente y sin educación, pero la intención era ser controversial", contó con cierto tartamudeo en su voz Pelaéz, quien además dijo que él no se veía a sí mismo como una personas clasista, sino como un filántropo, por cuenta de las donaciones que su familia hace a fundaciones.


No obstante, en la cuenta de TikTok de Peláez había publicaciones con contenidos marcadamente discriminatorios. En una publicación del 23 de agosto de 2023, por ejemplo, decía que nunca lo verían con una mujer negra (la publicación fue eliminada de su cuenta al poco tiempo de entrevistar a Peláez). Al preguntarle por este tipo de contenidos, el joven estudiante dijo que él lo hacía porque tenía una necesidad por llamar la atención.


¿Vapes en la inducción?


Tras la publicación del video de Josué, en el que se veían a algunos estudiantes contentos porque les habían regalado inhaladores de humo, o vapes, usuarios en redes sociales cuestionaron si la universidad había estado detrás de este inusual regalo. El Uniandino entrevistó a una estudiante que trabajó como inductora, quien dijo que lo había sucedido fue que en la papelería El Toro estaban regalando dichos cigarrillos eléctricos. 


“Dado que este lugar es externo a la universidad, la institución no tiene control sobre ello y no puede evitar que los estudiantes los reciban. No obstante, a los inductores se nos advirtió explícitamente que no podíamos recibir ninguno de estos dispositivos, y mucho menos hacerlo mientras estuvieramos con los primíparos. Si ellos decidían aceptarlos, era totalmente su elección, pero la universidad y la decanatura no respaldaron esta práctica en ningún momento”, comentó la inductora


El periódico intentó obtener una respuesta oficial por parte de El Toro, pero al buscar una declaración en el lugar, las personas que allí estaban se mostraron reacias a contestar preguntas.


Por otro lado, en la cuenta de Instagram de la Cabra Chismosa un usuario anónimo —y que afirma haber participado en el controvertido video— comentó que Josué estaba regalando cortesías en bares en la 85 a cambio de decir algún comentario “denso” en el video. Peláez, quien acompañó a Josué en la creación del video, negó que esta hubiera sido la dinámica tras el video y que quienes allí aparecieron lo hicieron por cuenta propia y sin recibir nada a cambio.


Así mismo lo dijo el influencer Rodríguez: Ya sabían de qué era el video: me decían ‘yo lo vi, yo lo vi. Yo lo vi. Yo quiero salir, Yo quiero responder’”.


Opiniones en frío


Mientras que para los estudiantes de primer año el debate sobre cuál universidad es mejor puede ser una batalla campal, aquellos en semestres más avanzados consideran que esta es una guerra absurda porque al final los jóvenes de ambas instituciones comparten más similitudes que diferencias. Felipe Ruge estudió Ingeniería Industrial en la Universidad Javeriana entre 2010 y 2017. Actualmente, se encuentra cursando el tercer semestre de la maestría en Políticas Públicas en la Universidad de los Andes. Al transitar por ambas instituciones, sus reflexiones sobre esta amarga rivalidad son un necesario bálsamo para entender mejor esta tensión.


“Lo que yo veo es que se volvió como una cosa de un partido de fútbol estar en los Andes o en la Javeriana, cuando en la vida real los estudiantes de ambas universidades tienen los mismos perfiles en la práctica”, expresó  Ruge. 


Por su parte, Raquel Bernal, rectora de la universidad, publicó un mensaje llamando a la calma. Sin hacer referencia directa al video, o condenar la discriminación allí presente, Bernal dijo escribió por X que Somos una comunidad reflexiva, crítica y diversa. Como universidad seguiremos aportando desde la empatía, la compasión y la autocrítica que construyen mejores sociedades”.


Lo que comenzó como un video polémico en últimas terminó suscitando muchas opiniones de rechazo dentro y fuera de la comunidad uniandina. Pero más allá del rechazo a un contenido en el que se exhiben de manera acrítica ideas discriminatorias, el video también puso de presente el fenómeno del clasismo y el acceso a la educación superior en un país tan desigual como Colombia.


Clasismo, un problema estructural


Declaraciones realizadas por los estudiantes del vídeo  como “siento que con toda la gente que entró el ambiente se dañó, como muchos grillos, por decirlo así” o “puro levantado, que por tener $1.000.000 de pesos cree que tiene mucha plata” destacan la falta de conexión que algunos uniandino tienen con la realidad del país. 


Por décadas, el acceso a la educación superior ha sido un tema de constante debate. Según el Ministerio de Educación, solo el 54,2% de los jóvenes tienen acceso a la educación superior, lo que significa que alrededor de la mitad de los bachilleres no cuentan con la oportunidad de continuar sus estudios universitarios. El alto costo de las matrículas y las brechas de desigualdad son algunas de las razones por las cuales esta problemática persiste en el panorama colombiano. A pesar de que los Andes y la Javeriana han implementado programas de financiación y becas para brindar oportunidades a jóvenes de escasos recursos para estudiar en sus instalaciones, aún persiste la discriminación hacia los mismos dentro del campus. 


Aunque se quiera negar la existencia de dichos discursos clasistas en la búsqueda de la corrección política, Josué es consciente, aun cuando su interés principal no es otro que generar polémica, de que los comentarios de los chicos son reflejo de una realidad que los atraviesa día a día. 


“Yo viví ese tema cuando estaba en la Javeriana. Tenía un compañero en específico que era así literalmente: había salido de los mejores colegios de Colombia, tenía como un aspecto medio-gringo y hacía ese tipo de comentarios discriminatorios. Si alguien le decía que se iba a devolver en bus, el man sacaba monedas, se las ponía enfrente de la mesa y les decía ‘tomé, que está caro del pasaje’. Esas cosas existen, yo lo viví, y que me guste, no. Subí el video, pero yo nunca en la vida real haría algo así”, cuenta el influenciador. 


Este mismo pensamiento es compartido por Felipe Ruge, quien recuerda que durante sus estudios de pregrado se burlaban de él diciendo que parecía ser de la Nacional o de la universidad pública debido a su apariencia física (ya que llevaba el cabello largo en esa época) y sus comentarios políticos. “En esa época fue que empezaron a implementar Ser Pilo Paga. Ahí conocí a una amiga becada de economía y se notaba eso que llaman falta de diversidad, porque ella fue la única persona que conocí que vivía en Kennedy”, dijo. 


Todo vale por los views


Actualmente, el video de Josué Rodriguez sobre Los Andes cuenta con más de 3,4 millones de views. Aunque a muchos pueda parecerle cuestionable el contenido de Rodríguez, su caso es apenas el síntoma de un ecosistema de consumo mediático que privilegia la satisfacción del morbo de las audiencias, sacrificando la posibilidad de invitarlos a la reflexión.


“Aunque la gente diga que no le importa de qué universidad eres o cuánto cuesta tu outfit, al parecer las vistas dicen que sí. Porque precisamente es relevante. Por algo lo ven, lo consumen de alguna u otra forma”, dice Rodríguez. 


Las redes sociales proponen un mundo y unas reglas de juego para los creadores de contenido. De esta manera, muchos eligen crear contenidos que sean polémicos, aun cuando estos sobrepasan la ética y pongan en el foco discursos de odio, misoginia, racismo, o en este caso, clasismo. Estos videos son un reflejo de esas dinámicas que influyen en la  percepción que tenemos de nosotros mismos y del otro y que ponen el reflector no solo sobre la ética en la creación de contenidos sino sobre nuestros hábitos de consumos como audiencias y nuestro poder para reconfigurar el paisaje mediático.



 

Por Laura Flórez y Laura Tabares

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