• El Uniandino

Hoy se premian a los ganadores de la distinción a la responsabilidad social y trayectoria deportiva

Cada semestre en la ceremonia de grado la universidad otorga distinciones para reconocer a los estudiantes que sobresalen por su rendimiento académico, conducta ejemplar y condiciones humanas notables. En la ceremonia de grado virtual que se realizará esta tarde se premiará por primera vez la trayectoria deportiva.



Óscar Felipe González

Ganador de la Distinción a la Trayectoria Deportiva


La Distinción a la Trayectoria Deportiva reconoce a un estudiante entre todas las carreras por su liderazgo y compromiso en el deporte. Gónzález será el primer estudiante en la historia de la universidad en recibir este galardón.


Óscar Felipe Gónzalez es arquitecto y recién graduado de administración de empresas de la Universidad de los Andes. Ante su disgusto por el fútbol, González empezó a jugar hockey a los cinco años en el colegio San Viator de Bogotá. A lo largo de su carrera deportiva ha sido seleccionado en más de ocho oportunidades para jugar en la Selección Bogotá de Hockey. Además, desde el 2015 —mismo año en el que entró a la universidad—, ha sido convocado para jugar en la Selección Colombia tanto en la división juvenil como mayores: “yo tenía dos vidas, mi vida académica y mi vida deportiva, uno aprende a las malas hábitos de organización y disciplina [...] y cuando uno está lleno de cosas necesita el apoyo de otras personas”. Por eso insiste en que su éxito ha dependido también del apoyo de sus compañeros, sus profesores y sus padres.


González ha sido capitán tanto de la Selección Colombia juvenil como de la Selección Bogotá, lo que según él, representó un gran reto debido a su personalidad reservada: “logré sacar esas habilidades blandas que antes no tenía, ser un líder, motivar a un equipo y formarme en mi vida personal y académica”. Y es que para González el deporte y la academia tienen varios puntos en común, como la disciplina, los sacrificios y las habilidades de liderazgo; también otras intersecciones menos evidentes: “cuando viajo a los campeonatos soy el niño que se separa para ver las iglesias y la arquitectura, también me gusta la arquitectura deportiva, los estadios y los complejos deportivos”.


Con la selección Bogotá fue campeón nacional tres años consecutivos y, en el año 2016, obtuvo el premio a mejor jugador juvenil en el Torneo Nacional Interligas, distinción que ha recibido por cinco años consecutivos. Además, para el mundial de Italia, en ese mismo año, se ubicó en el top diez de jugadores con más puntos del torneo. Para el 2017 hizo parte de la Selección Colombia en la categoría mayores y, en el 2018, aparte de ser campeón en la liga capitalina, tuvo la oportunidad de ir a los World Roller Games en China, campeonato que recuerda especialmente, “justamente por un gol que metí, Colombia empezó a subir a la primera división en toda su historia”, comenta González.


Frente al reconocimiento que le fue otorgado, dice: “Es un honor recibir la primera distinción deportiva en la historia de la universidad, porque aunque la universidad tiene varios programas deportivos, al fin le está dando la posición que se merece al deporte”.



Felipe Acosta

Ganador de la Distinción a la Responsabilidad Social


La Distinción a la Responsabilidad Social se otorga a un estudiante de toda la universidad por su impacto positivo en la comunidad. Este semestre le será entregada a Acosta.


Felipe Acosta estudió Ciencia Política en la Universidad de los Andes y actualmente trabaja como asistente de rectoría en la misma universidad. Su propósito es trabajar para que otros tengan las mismas oportunidades que él: “Tras ganarme la beca Liderandes sentí la responsabilidad de retribuir a la comunidad [...] Soy muy privilegiado, si bien no nací en una familia con plata, sí siento que soy la excepción a la regla”. En el primer semestre de universidad ya había fundado la Sociedad de Debate Uniandina (SDU) y organizó una campaña en la que se recaudaron 50 millones para costear e invitar a 35 jóvenes de diez regiones afectadas por la violencia a participar del evento de la iniciativa estudiantil, pues consideraba que “estas sociedades solían ser muy excluyentes: las personas becadas no podían viajar o financiarse, entonces vi que podía hacer eventos más económicos y de calidad”.


Además, Acosta participó como coordinador de comunidad en la ONG TECHO, que busca superar la situación de pobreza en la región; colaboró con el aumento del fondo de ProgresAndes y LiderAndes; creó la campaña Positivo para Solidaridad para ayudar a 420 familias de Las Aguas durante la pandemia y cuando fue elegido como miembro del Consejo Superior Uniandino en el 2019 ayudó a restablecer el periódico El Uniandino. Más adelante, en el marco del Paro Nacional del 2019 hizo parte de un esquema de derechos humanos para ayudar a conectar a los desaparecidos con los consultorios jurídicos y fue coordinador de las actividades de ACREES para la defensa de la educación pública. Por esto último, hizo parte del comité ganador del Premio Nacional Líderes 2019 de la Revista Semana. Adicionalmente, contribuyó junto con la Mesa Ambiental Uniandina (MAUA) a renovar el plan ambiental de la universidad. Finalmente, durante su gestión como miembro del Consejo Superior impulsó las denuncias frente al acoso sexual en la Facultad de Medicina y está trabajando para la inclusión de las comunidades indígenas en la Universidad.


Para Acosta, su compromiso con la responsabilidad social ha implicado dejar algunas cosas de lado, como las dobles carreras y el desenfreno por el promedio. Y es que, según él “un uniandino tiene diferentes caminos, la universidad se trata de encontrar ese camino propio y de aprovechar la libertad [...] la distinción a la responsabilidad social y deportiva demuestra un deber mucho más integral”.


Así, concluye su entrevista diciendo: “Vivo obsesionado con la idea de que la responsabilidad social tiene que ser de alta calidad” y a eso quiere dedicar su futuro.



Por: Natalia Chavarro

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