• El Uniandino

Hacia el infinito, pero más acá

¿Sabes cuál es el tipo de plan que nunca falla? No tener plan”. Frase dicha en Parasite, la única película extranjera ganadora de la estatuilla del Oscar a mejor película. Con esta frase se invita al espectador a pensar sobre si lo que rige el futuro de nuestras vidas es la capacidad de escoger nuestras acciones y decisiones o es simplemente lo que llamamos destino. Así pues, Parasite muestra un punto de vista enfocado en el ámbito socioeconómico poniendo en pantalla a personas de un mismo país, pero con distintos niveles económicos contrastando sus diferentes maneras de pensar respecto a este tema. Sin embargo, Pixar, de mano de Angus MacLane, expone este mismo tema, pero en un punto de vista introspectivo.



“Buzz Lightyear bitácora, fecha 3901”. Con este monólogo empieza la 26ª película de Pixar Animation Studios, la cual consta de un spin off de uno de los personajes principales de su primera película, Toy Story (1995). Aun así, este largometraje dice ser la película que Andy vio fascinado y por la cual su mamá le regaló un Buzz. Aunque Lightyear no tuvo buen recibimiento ni en la crítica ni en los espectadores (60/100) según IMDB, ésta intenta transmitir diferentes ideas de temas sobre la resistencia al cambio, el egocentrismo, el destino, entre otros. Algunos temas que a lo mejor fueron introducidos adrede por el contexto del director.


Angus MacLane tiene 47 años y trabaja en Pixar desde 1997. Durante su carrera ha sido animador y codirector en varios cortos de la empresa, pero es a los 47 años que por fin logra ser director con Lightyear y es en esta película que entrega un poco de sí, ya que, según sus propias palabras: “me identifico con el personaje porque he vivido volcado en mi trabajo durante mucho tiempo y, durante la pandemia, me di cuenta de que hay que vivir en el presente y no siempre pensando en el reconocimiento o en el futuro … La verdad, quiero que todo el mundo se sienta niño viendo la película y se divierta porque para eso la hemos hecho. He intentado llenar de nostalgia y humor una narración a la que he dedicado varios años de mi vida”. Como resultado se tiene una película que, en mi opinión, se siente personal.


Para comenzar, Lightyear trata la historia de Buzz, el guardián espacial quien queda atrapado junto a su tripulación en un planeta no apto para vivir y cómo él busca la manera de volver a casa. Durante los primeros 8 minutos el personaje de Buzz es introducido como un individuo heroico, pero a la vez antagónico, que se muestra como un personaje egocéntrico y desconfiado pero estricto y noble. Pongamos por caso la primera escena: Buzz se queja del novato que lo acompaña a él y a su compañera Alisha Hawthorne, de la indecisión y falta de carácter de este; pero aun así sacrifica su vida por salvarlo. Por otra parte, este se muestra siempre seguro de sí mismo y abierto a los riesgos, ya que, a pesar de la alarma de choque inminente y los comentarios de su compañera, siguió volando la nave (El Nabo) lo que genera el choque, el cual es el problema que mueve la película.


La escena siguiente al inicio podría ser perfectamente un corto ya que genera grandes sensaciones en el espectador en poco tiempo. Esta nos cuenta que Buzz y su compañera empiezan a hacer vuelos pilotos con el fin de arreglar el cristal de la nave, el cual es el que permite la hipervelocidad de esta. Sin embargo, en cada intento Buzz envejece 4 minutos, pero todos en el planeta envejecen entre 4 y 5 años. Por lo que Buzz termina conociendo solo fragmentos de la vida de su amiga hasta que ella muere. Esta parte muestra claramente la persistencia que tiene Buzz en “terminar la misión” sin importar lo demás. En el último viaje conoce a Izzy, la nieta de su mejor amiga y a Sox, su gato robot quien es el soporte cómico y de guión para la película. Al llegar de su último viaje observa cómo la sociedad ahora se quiere quedar en ese planeta y cómo están siendo atacados por robots alienígenas, por lo que hace equipo con Izzy y su equipo de novatos.


Esto llevará a Buzz en lo que se conoce como el viaje del héroe. Buzz tendrá su “gran prueba” contra él mismo. Tendrá que combatir su personalidad egocéntrica y negada al cambio con ayuda de su nuevo equipo y mundo. Algunos casos donde se ejemplifica esto son las soluciones a los retos que se les presenta y como Buzz observa que, aun siendo novatos, estos pueden dar ideas originales, creativas y que incluso él teniendo experiencia no hubiera pensado. También este reflexiona sobre la estricta necesidad de trabajar y confiar en su equipo, ya que hay acciones que no puede hacer solo. Así pues, otro ejemplo, es cuando todo el equipo come sándwiches. Buzz estaba acostumbrado a que estos tuvieran la carne entre los panes y al principio se niega a que sean dos carnes y un pan entre ellas, ellos le aclaran que antes era demasiado pan y era demasiado seco, por eso en esta presentación es mejor. Buzz, aunque está un poco reacio tanto del sándwich como del equipo que lo acompaña, va observando que no solo su modo de actuar y pensar es el correcto y que cada persona siempre tiene algo que aportar aun así falle muchas veces.


Por otra parte, imagina que pudieras retroceder el tiempo y cambiar todo lo que hiciste mal, ¿lo harías aun sabiendo que afectarías a otros? Es esta pregunta la que Buzz tendrá que responder y la cual afectará sus más febriles creencias. Buzz conocerá un Buzz alterno, uno que vivió un pasado distinto a él donde no conoce a Izzy y tampoco había robots atacando el planeta y que por ende este creció con el único propósito de acabar la misión y volver a ser importantes junto a su compañera Hawthorne. Es en este momento que Buzz por fin comprende que todas las personas que ha conocido en su línea temporal existen y tienen una vida feliz gracias a su accidente, comprende que cambiar el curso de los hechos pasados afectaría la felicidad con la que vivió su compañera pero que lastimosamente no compartió por su obsesión con terminar la misión. Es este el punto de inflexión donde por fin el personaje comprende que él es el único que no ha tenido una vida en el actual planeta y que tendrá que escoger entre la felicidad propia, donde volverá a ser guardián espacial con su compañera, pero que esta no tendrá una familia o aceptar que ella pudo ser feliz gracias a él, pero sin su compañía. Por último, tendrá una batalla interna donde escogerá una de estas opciones y se cuestionará sobre si existe un solo destino para todas las líneas temporales de su ser o si este es distinto en cada una y es lo que generaría los multiversos. Crea en el espectador algunas reflexiones: ¿en realidad estamos aprovechando nuestro presente o estamos pensando excesivamente en nuestro futuro sin valorar a las personas que nos rodean?¿Soy tan importante para cambiar el futuro de todos aquellos que han aportado a mi vida? Aunque contrariamente invita a reflexionar: ¿seríamos la misma persona si no hubiéramos pasado por estos momentos difíciles? La respuesta de cada espectador es personal, pero si quisiera invitarlos subjetivamente a efectivamente pensar en el infinito, pero no tan allá, tal vez un poco más acá y esperar que no tengamos que sacrificar momentos importantes como sí lo hizo Buzz.


 

Por: Juan Camilo León Junca